Los fotógrafos profesionales han optado en su gran mayoría por cambiar sus viejos equipos analógicos por la nueva tecnología digital. Aun aquellos que se resisten al cambio se ven obligados a tomar contacto con las cámaras digitales, ya que los costos son considerablemente mayores en el caso de las viejas cámaras. La diferencia esta en el poder visualizar las imágenes antes de su revelado, y de esta manera se eligen para la impresión solo las mejores. Antes, fotógrafos profesionales y aficionados podían pensar dos veces si tomar o no una foto, ahora no hay duda al respecto, se realizan infinidad de disparos para sumar posibilidades de lograr la mejor foto. Además, una tarjeta de memoria puede equivaler a más de 20 rollos.
Con respecto a la calidad de la imagen, las cámaras digitales han superado la capacidad de nuestros ojos para descifrar si una foto en papel proviene de una cámara con rollo o una cámara digital, ya no existe diferencia.
Muchos caen en el error de pensar que los verdaderos fotógrafos se hacen sacando fotografías con las cámaras analógicas, pero a decir verdad las técnicas son las mismas y la última palabra la sigue teniendo la sensibilidad del que está haciendo las fotos.
De todas formas, con el tiempo, la fotografía digital sustituirá por completo a la analógica, mas allá de la opinión de cada fotógrafo, las empresas dejaran de fabricar películas, componentes y accesorios para las viejas cámaras.
Gabriela Fernandez